TENDER PUENTES
La acción del Espíritu Santo construye puentes de gracia, uniendo nuestras experiencias con Dios. (Catecismo n. 1769). En tu vida es donde la gracia del Espíritu tiende puentes de fe, de reconciliación, de unidad y de misión. Donde Él actúa, siempre hay encuentro.
¿CÓMO VIVIRLO EN EL DÍA A DÍA?
Con Dios: Cada mañana y al iniciar alguna
actividad: “Ven, Espíritu Santo, ilumíname”.
Confiar en que Él inspira nuestras palabras,
decisiones y actitudes.
En la familia: antes de una decisión importante:
“Pidamos luz al Espíritu Santo”.
En la comunidad: hay que perder el miedo
porque el Espíritu reparte sus dones para unir,
compartir y servir, no para competir.




