«Es necesario un nuevo celo en la proclamación y transmisión de la fe.
Se trata de situar a Jesucristo en el centro y, siguiendo el camino
señalado por Evangelii gaudium ayudar a las personas a vivir una
relación personal con Él, a descubrir la alegría del Evangelio. En tiempos de
gran fragmentación, es preciso volver al fundamento de nuestra fe,
al kerigma» (Papa León XIV 17/5/2025)
¿Cómo vivirlo día con día?
Con Dios: coherencia entre lo que crees, piensas
y haces para reconocer la presencia de Dios en lo
cotidiano de la vida.
En la familia: testimoniar y compartir la fe en lo
sencillo, con un diálogo abierto sobre la vida y
los valores que los unen.
En la comunidad: participar siendo testigo
alegre de la fe que construye unidad y
colaboración.




