ECO DEL EVANGELIO
TENDER PUENTES
El matrimonio crece cuando cada día se tiende y mantiene la unión: puentes de diálogo, de perdón, de paciencia y de ternura, que vuelven a unir lo que la vida a veces quiere separar. El Matrimonio toca todo: la manera de hablar, decidir, educar, trabajar y perdonar. Da sentido a las alegrías y sostiene en las pruebas. “Lo que Dios ha unido, que no lo separe el hombre” (Mateo 19,6).
El arte diario de amar como Dios: creando, sanando y permaneciendo. No se improvisa: se teje con fidelidad, bondad y esperanza.
¿Cómo vivirlo día con día?
Con Dios: que esté presente. Orar juntos, agradecer todo lo bueno y lo no deseado confiando en su gracia.
En la familia: fomentar la alegría, la unión y la comunicación, no con palabras sino con el testimonio.
En la comunidad: servir, compartir experiencias y acompañar con cercanía y comprensión.




