Agosto¨Señor ayúdame»
«Y tú quien dices que soy yo?>>
<< Vamos a dedicar la oración de hoy
al nombre de Jesús. Ahora, vamos a
enfocarnos en la identidad de Jesús
a partir de su nombre. “Simón Pedro
tomó la palabra y le dijo: ‘tú eres el
Mesías, el Hijo de Dios vivo”.
Tenemos tres términos: Jesús,
Mesías, Hijo de Dios.
. Por un lado, Jesús significa
Salvador. Por otro, el término Mesías
significa ungido del rey. Por último,
Hijo de Dios designa el origen del
hombre que cumple la ley del Señor.>>
Meditación Evangelio 28 junio 2026
«Señor hijo de David, ten compasión de mí>>
<<Jesús, cansado después de un día
donde recorre largos caminos en
el desierto de Israel, se encuentra
con una señora que le pide
desesperada que ayude, su hija.
Pero, por alguna razón, Cristo
parece no hacerle caso, parece
que no la escucha, (seguramente
hemos tenido esta experiencia
cuando hemos rezado).
De una forma misteriosa Dios,
en ocasiones, parece que
no hace nada cuando le pedimos
cosas, Él tiene su plan.>>
Meditación Evangelio 16 agosto 2026donde recorre largos caminos en
el desierto de Israel, se encuentra
con una señora que le pide
desesperada que ayude, su hija.
Pero, por alguna razón, Cristo
parece no hacerle caso, parece
que no la escucha, (seguramente
hemos tenido esta experiencia
cuando hemos rezado).
De una forma misteriosa Dios,
en ocasiones, parece que
no hace nada cuando le pedimos
cosas, Él tiene su plan.>>

«Señor, mándame ir a ti.>>
<<En el ejercicio de la fe es necesario
confiar y abandonarse en Dios, a pesar
de que las circunstancias que se nos
presenten, nos inquieten y nos hagan
dudar.
Es por ello que Pedro, al sentir la fuerza
del viento y de la naturaleza, en lugar
de aferrarse más a Jesús, dudó y pensó
en sí mismo, por ello se hundió.
Señor, enséñanos a tener una fe fuerte
y operante para que seamos capaces
de realizar maravillas en tu nombre,
y que cada día nos conduzca hacia Ti
a pesar de que todo parezca
gris y oscuro.>>
Meditación Evangelio 9 de agosto 2026
«Cinco panes y dos peces.»
<<Jesús se compadece del hombre, de
su profunda sed interior.
Con tal de apacentar el rebaño
que tanto ama, aquel que el Padre
le ha encomendado, olvida sus
fatigas, cambia sus planes y nos
recibe siempre con los brazos
abiertos; dándonos, así, ejemplo
para que, siguiendo sus pasos,
podamos convertirnos en apóstoles.
El Señor nos invita hoy a
compadecernos también
del prójimo, a “darles de comer”.>>
Meditación Evangelio 2 de agosto de 2026
